San Lorenzo selló su pasaje a los octavos de final a pesar del 1-2 frente a Independiente en el Nuevo Gasómetro. El equipo del profe no pudo mantener el buen juego del comienzo y después de los goles fue a buscar los suyos con el amor propio que venció al cansancio. No alcanzó y se fue aplaudido de los 4 costados. Róbalo hizo los deberes.

El equipo de Gustavo Álvarez inició el encuentro con una intensidad notable, asfixiando al rival en su salida y generando situaciones claras de entrada. En esos primeros quince minutos, el dominio azulgrana fue total y tuvo su opción más neta en un remate de Cuello que pasó muy cerca del poste izquierdo de Rey.
Sin embargo, a los 15 minutos, en la segunda aproximación profunda de la visita, Ávalos peinó una pelota a la espalda de Montenegro, Gutierrez tiró el centro y Abaldo entrando solo por el segundo palo definió ante Devecchi que la llegó a tocar, pero no pudo evitar el gol.
Ese gol modificó la estructura del partido; Independiente se asentó en el campo a través del control de Marcone y empezó a encontrar los espacios que San Lorenzo, hasta entonces, había logrado obturar. El Ciclón llegó menos, tiros de media de stancia de Auzmendi y Tripichio, t a los 29 una jugada dudosa donde De Ritis es derribado en el área, pero Róbalo decidió ignorar. Reali probó desde la medialuna, el Cuervo quería el empate, pero no podía acorralar al Rojo.
En el complemento, cuando apenas transcurrían 8 minutos, un error serio en la marca permitió que Gutiérrez amplió la ventaja para la visita. Lejos de bajar los brazos, San Lorenzo modificó su dibujo táctico al 4-2-3-1 y se expuso atrás para buscar el descuento. El Ciclón iba, pero el de Avellaneda de contra era más peligroso, Devecchi le ganó un mano a mano a Gutiérrez. pero el ir tuvo premio a los 26 minutos, cuando Ezequiel Herrera capturó una pelota suelta en el área y puso el 1-2.
A partir de allí, el partido entró en una fase donde San Lorenzo empujó con más voluntad que orden. El equipo fue puro ímpetu y tuvo el empate en varias ocasiones: un remate del Perrito Barrios que Rodrigo Rey logró desviar y, fundamentalmente, un disparo de Herazo que Fedorco sacó sobre la línea de gol cuando el arquero ya no tenía reacción.
El Ciclón estaba cerca, pero lo determinante del final lo protagonizó Pablo Róbalo. En la última acción del encuentro, Alexis Cuello fue derribado en el área tras un contacto evidente. El árbitro no solo omitió el penal, el VAR a cargo del bostero Ceballos no llamó, y terminó expulsando al delantero por una supuesta simulación. Un despropósito como tantos otros en los partidos donde nos dirige este mandadero. Lo peor es que condiciona al equipo para la próxima instancia.
A pesar de la acumulación de partidos y del desgaste lógico, el plantel se brindó por completo durante los 90 minutos y mantuvo la búsqueda hasta el último segundo sin mermar en la entrega. Con el objetivo de la clasificación cumplido, ahora la prioridad se traslada al compromiso internacional del martes en Ecuador, donde irá a buscar los 3 puntos, como manda este entrenador, y como parece entender el pueblo azulgrana.
VENGAN DE A UNO
José Devecchi 6
No tuvo responsabilidad directa en los goles, aunque sigue mostrando esa tendencia a despejar de puños en los centros en lugar de intentar retener. A su favor, ganó en dos mano a mano.
Ezequiel Herrera 6
Estuvo donde tenía que estar para capturar el rebote y anotar el descuento. En la marca sufrió con la velocidad de los extremos de Independiente, especialmente en el primer tiempo. Pero no tuvo un mal partido.
Jhohan Romaña 5
Se plantó en un duelo físico durísimo contra Ávalos. Ganó y perdió por igual. Falló feo en el segundo gol. Pero tuvo un empuje constante, terminando casi como un delantero más en la búsqueda del empate.
Lautaro Montenegro 4
Le tocó bailar con la más fea marcando a Gutiérrez por su sector. En el primer gol le ganaron la espalda. Un mal partido lo puede tener cualquiera, lo bueno es que nunca bajó los brazos.
Nicolás Tripicchio 6
Fue el corazón del equipo. Un despliegue físico impresionante durante los 90 minutos, recuperando y cubriendo relevos hasta el último suspiro. El capitán demuestra partido a partido porque lleva la cinta.
Manuel Insaurralde 5
Es el que marca por donde va cada jugada, es el cerebro, y cuando juega hace jugar, cuando le falta precisión sus compañeros lo sienten. Trata de disimular el cansancio, pero la precisión también falta cuando las piernas sufren.
Facundo Guli 3
Muy impreciso y visiblemente desgastado. No pudo ser el nexo que el equipo necesitaba y perdió demasiado. Feos los murmullos de la tribuna cuando pierde la pelota, hay que apoyar a los pibes. Salió reemplazado en el entretiempo.
MatíasDe Ritis 3
No logró gravitar por la banda. A su favor, una buena asistencia a Reali en la medialuna. Se lo vio desbordado en el retroceso y no aportó profundidad en ataque. También dejó el campo en el descanso.
Alexis Cuello 5
Mucho sacrificio para presionar y picar a los espacios. Una definición hermosa al segundo palo se fue por nada. Quedó marcado por la injusticia de Róbalo, que ignoró el penal que le hicieron y lo expulsó injustamente por una supuesta simulación.
Matías Reali 5
Arrancó con mucha lucidez, siendo la principal arma de desequilibrio. Trató de tirar buenos centros. Con el correr de los minutos fue perdiendo la chispa del inicio debido al agotamiento físico.
Agustín Auzmendi 4
Estuvo muy desconectado del resto. No le llegó una sola pelota limpia para definir y le costó mucho imponerse físicamente entre los centrales del Rojo. Es lógico que no se le exija el mismo sacrificio que a Cuello, aunque lo intenta.
Juan Cruz Rattalino 5
Entró en el segundo tiempo para intentar equilibrar el mediocampo. Aportó orden y frescura en la marca cuando el partido era puro golpe por golpe. Sin hacer un gran partido mostró que a pesar de los meses sin jugar puede ser una buena alternativa.
Nahuel Barrios 6
Su ingreso le dio otra cara al ataque. Pidió siempre la pelota, encaró y tuvo la igualdad en un remate de zurda que Rey sacó con lo justo al córner. No abusó del traslado ni de la gambeta. Buen partido.
Diego Herazo s/c
Tuvo en sus pies el empate agónico, pero Fedorco le ahogó el grito sobre la línea. Entró para sumar peso en el área y cumplió con esa premisa.
Agustín Ladstatter s/c
Entró apurado y pecó de individualista. En una jugada clara donde Herazo esperaba solo el centro, decidió no levantar la cabeza y patear al arco (lejos). Así no suma.

