En un intenso y atractivo partido, Santos logró llevarse un punto del Bidegain. El Cuervo fue más y logró el merecido gol, pero la jerarquía de Neymar y compañía logró el injusto empate, en una de las escasas llegadas con peligro que pudieron generar. El pueblo azulgrana copó el estadio y acompañó con su aliento al equipo del profesor Álvarez.

Pocas veces se dio en el Nuevo Gasómetro recibir a un jugador que hizo tanta historia en el fútbol mundial. Neymar pisó por primera vez el campo de San Lorenzo y eso generó mucha expectativa en principio. Porque a pesar de no tener el mejor presente, el Santos tiene mucha jerarquía con Neymar, con Gabigol y con el argentino Rollheiser. Y a esa jerarquía había que enfrentarla con mucha entrega, con mucho sacrificio, estando muy concentrados y sabiendo que no había que equivocarse.
En el comienzo, los primeros minutos fueron de incertidumbre; el Santos, con una presión alta, complicaba la salida de San Lorenzo desde el fondo. Un técnico que se dio cuenta de que Montenegro es la salida más clara que tiene y por eso nunca pudo estar solo; sus atacantes marcaban la salida hasta que San Lorenzo se empezó a acomodar en el campo y Manu Insaurralde empezó a ser dueño del medio. Y cuando juega, el equipo juega; empezó a distribuir la pelota hacia derecha e izquierda con pases certeros y bien acompañado por Tripichio especialmente.
Así las jugadas de gol fueron llegando. El arquero Brazão le sacó en la línea una tijera a Auzmendi después de un buen centro de Reali cabeceado hacia el medio por Jhohan Romaña. Cuello, siempre importante, robó una pelota a un defensor brasileño, pero no tuvo pase y tuvo que rematar demasiado encima del cuerpo del arquero, que volvió a evitar la caída de su arco. Luego fue otro gran córner de Reali, copiado al del último partido, Romaña se elevó y cabeceó pero esta vez apenas alto; el gol estaba al caer.
Y un buen quite de Gulli en mediocampo lo generó: quitó, avanzó con la pelota dominada y la abrió para Cuello, que desde media distancia y de forma absolutamente inesperada sacó un furibundo derechazo que se coló a la izquierda del arquero. Explotó el Bidegain y San Lorenzo lo merecía; pasaba a ganar 1-0. Una de las grandes virtudes del equipo del profe, es que, como él predica, un gol no debe modificar el juego del equipo ni a favor ni en contra. San Lorenzo siguió yendo y siguió complicando, llegó al área; en algunas la indecisión de Cuello, en otras los rebotes en los defensores evitaron alguna jugada clara de gol, pero San Lorenzo fue a buscar inmediatamente el segundo gol.
Pero ahí jugó la jerarquía: Rollheiser trasladó una pelota y la abrió para Neymar, que la devolvió para el mismo Rollheiser dentro del área, que de espaldas al arco la tocó hacia atrás para que Gabigol metiera un derechazo que pegó en el palo izquierdo de Gill, pegó en el derecho y entró. Un golazo. Era injusto, pero Santos empató. El Ciclón sintió el cimbronazo porque era inesperado, pero también era un mensaje de que la jerarquía no necesita dominar en el partido para convertir.
Y de ahí hasta el final de la etapa, San Lorenzo ya no fue el mismo; le costó generar situaciones de gol, le costó mantener la pelota y Santos mejoró, pero solo se acercó al arco con un tiro cruzado de Neymar. En la segunda etapa, San Lorenzo salió con nuevos bríos porque en el fondo sabe que tiene 15 o 20 minutos para hacer el gol, porque es lo que va a aguantar el físico de los jugadores. El partido se hizo más disputado y los cambios empezaron a llegar: Reali, agotado, dejó su lugar al Perrito Barrios, que no entró mal pero no juega de lo mismo y el equipo lo sintió.
Luego, en lo que creemos que es un acierto de Álvarez, ingresó Fabricio López en lugar de Gulli, pasando Tripichio al medio donde pudo descansar un poco. Ese pase de Tripichio al medio hizo que San Lorenzo dejara de perder la pelota como lo venía haciendo en los últimos minutos; el equipo se afianzó más y de ahí hasta el final tuvo chances de gol.
Incluso hubo una buena aparición del mismo Fabricio López gambeteando, ingresando al área y tirándole el pase a Auzmendi, que vaya a saber qué le pasó, pero la pelota le pasó entre las piernas y San Lorenzo perdió la situación más clara que tuvo en el segundo tiempo. Las pocas llegadas que tuvo el Santos fueron con tiros de fuera del área que Orlando Gill pudo contener sin ningún problema.
El árbitro colombiano Jhon Ospina pareció olvidarse las tarjetas amarillas, se desentendió varias veces en vez de cobrar infracción y hasta dejó dudas en una salida del arquero que le pega un “cortito” en la cara a Cuello después de haber tocado la pelota; Parece que tocar la pelota antes da impunidad para golpear.
A San Lorenzo le quedó un empate con gusto a poco porque mereció más, pero el equipo se fue aplaudido al entretiempo y muy aplaudido al final. Será que la gente se está identificando con este equipo? El objetivo que se puso el profesor Álvarez en la primera conferencia de prensa fue que la gente debe sentirse identificada con este equipo, y partido a partido lo va logrando. Nunca sabemos cómo sigue la historia, pero sabemos que hay entrega, hay dignidad, hay ganas y sobre todo hay ideas.
VENGAN DE A UNO
Orlando Gill 7
No tuvo responsabilidad en el gol, donde el remate de Gabigol entró tras dar en los dos palos. En el segundo tiempo transmitió seguridad desactivando los intentos de media distancia del Santos. Cuando tuvo que salir a despejar con los puños, no dudó.
Jhohan Romaña 4
Extraño partido, regaló 3 pelotas en la salida que pudieron terminar en gol. Muy impreciso, pero debemos reconocerle que nadie cruza como él.
Lautaro Montenegro 7
El técnico rival lo mandó a presionar porque sabe que puede ser el inicio de cada avance limpio. Sufrió esa asfixia en el arranque, pero luego se acomodó y cumplió. Muy firme en la marca y cuando agarra la lanza algo bueno puede pasar. Sigue mejorando.
Ezequiel Herrera 6
Su mejor partido en bastante tiempo. Cortó bastante, trasladó bien el balón, se juntó bien con Tripichio. Por momentos le costó cuando el Santos aceleraba con la jerarquía de sus individualidades.
Nicolás Tripichio 7
De los puntos más altos. Solidario en el despliegue y lúcido para jugar. Su paso al medio en el segundo tiempo le dio al equipo la paz y la tenencia que había perdido. El primer tiempo por derecha fue bastante bueno, aprovechando su despliegue.
Manuel Insaurralde 8
Cuando él se hace eje, San Lorenzo juega. Distribuyó con criterio hacia las bandas y fue el auxilio constante de sus compañeros. También recuperó balones. Pero lo más importante es que hace jugar al equipo.
Facundo Gulli 6
Gran despliegue mientras le dio el físico. Fue fundamental en la jugada del gol de Cuello, recuperando en mitad de cancha y asistiendo con precisión. Curiosamente fue mejor recuperando que pasando. Buen partido.
Mathías De Ritis 4
Al ir tan lejos a marcar, le cuesta volver. Hoy no estuvo nada preciso, incluso desperdició de manera grosera un centro que pudo definir el partido.
Matías Reali 6
Sus centros siempre llevan veneno (casi convierte Romaña de un córner suyo). Se fue agotado tras un desgaste físico enorme. Muy importante en la presión alta y en la salida rápida de contra. Está aprendiendo a esquivar y no chocar moles que lo desparraman.
Alexis Cuello 7
No solo fue el golazo de media distancia que rompió el arco, sino por el sacrificio para pelear todas las pelotas con los centrales brasileños. Alexis siempre aporta más que cualquier otro. El profe entendió que cuando sale el equipo se cae.
Rodrigo Auzmendi 4
Tuvo la más clara con una tijera que le sacaron en la línea, pero en el segundo tiempo falló una oportunidad increíble tras el centro de López que le pasó entre las piernas. Participa en la presión alta, pero le falta el optimismo de Cuello.
Los que entraron:
Nahuel Barrios 5
Entró por Reali, pero no pudo cumplir la misma función. Aunque intentó con sus gambetas, el equipo sintió que no juega de lo mismo que el Chuki. Se enamora de la gambeta y del traslado. Es muy poco productivo cuando se pega a la raya del lateral a toquetear la pelota con De Ritis, como hacía con Braida.
Fabricio López 6
Un ingreso muy positivo. Entró enchufado, gambeteó, llegó al fondo y le puso una pelota de gol servida a Auzmendi que no pudo ser.
Gregorio Rodríguez s/c
Poco tiempo en cancha para ser calificado.
Diego Herazo s/c
Entró sobre el final para intentar pescar alguna pelota en el área. Pateó un tiro libre desde el borde del área, y en vez de meter un fierrazo, quiso colocarla.

