El equipo de Ayude sumó una nueva decepción esta tarde frente al flojo Huracán. De nuevo el planteo táctico fue inentendible, los cambios inexplicables y ni siquiera la entrega apareció como el elemento que fuera capaz de igualar el resultado o el juego del local. El árbitro Falcón Pérez inclinó la cancha a favor de su equipo angelado, (con Huracán 13 dirigidos, 7 ganados 5 empatados) pero no alcanza como excusa. Hay mucho por cambiar.

No todas las derrotas duelen igual; hay algunas que van directo al corazón del hincha. La de hoy en Parque Patricios es una de esas. Veníamos con un equipo en alza y, aun sabiendo que no se jugaba bien en los primeros tiempos, confiábamos en la magia de Cuello y en la actitud de los once para sacar el partido adelante, tal como ocurrió en las últimas dos fechas.
Pero hoy, nuevamente, faltaron las ideas, falló el planteo y, lo que es peor, la actitud estuvo ausente. No es que todo el equipo errara en eso, pero pocos lo hicieron coherentemente; pocos corrieron hacia donde debían y de asociarse casi que no hubo ninguna posibilidad. San Lorenzo fue un equipo partido que no pudo jugar más que al pelotazo, que no podía intentar siquiera salir jugando y que carecía de mediocampo. El ataque, hoy más que nunca, dependió exclusivamente de lo que pudiera inventar Cuello.
¿Se podía desperdiciar el primer tiempo como en partidos anteriores? Seguramente no fue la intención, pero es lo que sucedió. Al equipo le costó armarse. El técnico siguió dejando solo a Cuello para que pelee contra todos. Esta tarde Cerutti estuvo un poco más cerca, pero tal vez no sea el intérprete más adecuado para el roce físico contra los centrales rivales. Lo que es peor: tampoco hubo asistidores. Gulli no pesó en el partido ni se asoció, mientras que Tripichio hacía lo que podía, que no alcanzaba para armar siquiera una aproximación al arquero Galíndez. En definitiva la única jugada de real peligro fue un córner ejecutado por Gulli al segundo palo, donde Fabricio López la bajó al medio para el remate de Cuello, que incómodo pateó muy alto. Mencionar el tiro libre desde el borde del área por falta contra el Pocho, es casi una broma, Gulli se hizo cargo de ejecutar un tiro muy débil que se fue alto. Tampoco el limitado dueño de casa llegó ya que solo Caicedo pateó un tiro de fuera del área que Gill contuvo sin problemas.
Con el ingreso de Gregorio Rodríguez por Gulli y no por el inexpresivo Ábrego como contra Central Córdoba se inició la segunda etapa.
La defensa, en cierta forma, estuvo firme hasta ese fatídico minuto 5 del segundo tiempo. San Lorenzo se durmió y dejó que Vera sacara un lateral cómodamente para que Ojeda (muy solo) la tirara al centro al área. Allí, el ecuatoriano Jordy Caicedo le ganó el duelo a Ezequiel Herrera, agarró al arquero Gill a contrapierna y convirtió el único gol del partido. Era el jugador a seguir y, sin embargo, pudo cabecear casi cómodo.
Como venía la tarde, creo que ningún cuervo pensó que esto se podía levantar. La inestabilidad del equipo y la falta absoluta de ideas hicieron que Galíndez pasara una tarde muy tranquila; la única vez que se despeinó fue por una pelota que Gregorio Rodríguez le bajó de cabeza a Cuello, quien se la llevó puesta y, de taco, casi de carambola, la mandó al arco. La pelota pasó por debajo del arquero, pegó en el palo y salió. Ni siquiera la suerte estuvo de nuestro lado.
Los nervios fueron los grandes protagonistas, alimentados por un arbitraje de Falcón Pérez en el que todo, absolutamente todo, era para Huracán, excepto las amarillas que ellos merecían. Sus fallos no hicieron más que impacientar a los jugadores. En ese contexto, los cambios de Ayude nunca se entendieron: no quedó claro cuántas veces quiso cambiar el planteo en el segundo tiempo o si, al menos, la orden era un “vamos todos” para buscar el empate. Nada de eso sucedió.
Fueron pasando los minutos hasta que el partido llegó a su fin. El delirio fue para la gente de Parque Patricios, que ya aseguró su felicidad para el resto del año, dejando a San Lorenzo en un mar de dudas. Dudas que debe tener el técnico y dudas que mostraron los jugadores dentro del campo. Esperemos que esas dudas no se trasladen a la tribuna.
Ahora se viene un nuevo partido de visitante ante un Unión siempre difícil que viene de golear. La pregunta queda flotando en el aire: ¿tendrá Ayude la claridad suficiente para armar un planteo que permita llamar a este grupo de jugadores, finalmente, un equipo?
VENGAN DE A UNO
ORLANDO GILL 4
No tuvo responsabilidad directa en el gol, quedó a contra pierna en el cabezazo. Detuvo un tiro de Caicedo y descolgó un par de centros. Volvió a fallar con los pies.
FABRICIO LÓPEZ 5
Se ganó la amarilla por encarar, pero es uno de los pocos que se anima a hacerlo. Ganó bastante en la marca y volvió a acercarse a Vietto.
EZEQUIEL HERRERA 4
No era un mal partido hasta el gol, que lo expone. Tal vez el error sea haberlo puesto mano a mano con Caicedo que le lleva 15 kilos.
GASTÓN HERNÁNDEZ 5
Sin redondear un buen partido, estuvo firme, en el gol dejó solo a Herrera.
TEO RODRÍGUEZ PAGANO 4
Poca participación en ataque y dudas en el retroceso. Sigue sin demostrar seguridad ni confianza.
NICOLÁS TRIPICHIO 6
El mejor del equipo. El único que entendió cómo se debía jugar, corrió a todos, recuperó y trasladó como pudo, en el final se quedó como ariete en la línea de 3. Intentó dar equilibrio y criterio en un mediocampo casi inexistente.
IGNACIO PERRUZZI 3
Se lo vio desbordado por momentos. No pudo hacerse eje ni recuperar. Igual no escatima esfuerzo, pero no le están saliendo las cosas.
GONZALO ABREGO 2
Casi no participó del juego, ni de la marca, terminó perdiéndose en la intrascendencia. Estuvo mucho tiempo de más en el campo.
FACUNDO GULLI 3
No pesó en el partido. No se asoció con Cuello ni generó peligro por afuera. Desperdició un buen tiro libre.
EZEQUIEL CERUTTI 5
Intentó estar cerca de Cuello y peleó físicamente, pero no es el intérprete ideal para ese roce con los centrales. Consiguió, como siempre, algunas faltas. Salió cansado, tal vez un poco tarde.
ALEXIS CUELLO 5
Esta vez no aparecieron sus gambetas, ni sus goles ni sus asistencias. Pero sigue peleando todo, y estuvo en las únicas dos jugadas de riesgo para el Ciclón.
GREGORIO RODRÍGUEZ 3
Casi lo único que hizo fue darle la pelota a Cuello que casi moja, antes y después no se entendió de que jugó.
LUCIANO VIETTO 4 s/c
Participó poco, algún encuentro con López y poco más.
DIEGO HERAZO s/c
Entró para pelear arriba pero se la pasó chocando y dándole lugar al árbitro para que cobre faltas existentes o no. Alguien le debería explicar que debe ser peligroso para las defensas y no solucionarle los problemas.
MAURICIO CARDILLO s/c
Pocos minutos.
AGUSTÍN LADSTATTER s/c
Pocos minutos.

