VERGÜENZA Y FIN DE CICLO 

Un técnico que parece estar en una pasantía, jugadores que viven en el desconcierto., queriendo no pensar en deslealtad. Dirigencia que sabotea a su cuerpo técnico. Así es muy difícil que algo le salga bien a San Lorenzo. Hoy Defensa y Justicia desnudó finalmente la realidad y terminó con el ciclo de Ayude. Continue o no, no hay lugar para más desatinos.

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El resultado final fue una goleada que no deja lugar a ninguna duda. En realidad, nunca la hubo. Este equipo, que no jugó bien en todo el semestre, culminó hoy una etapa marcada por la falta de identidad; nunca se entendió a qué juega San Lorenzo. A partir del clásico con Huracán, las dudas sobre la voluntad de los jugadores para defender la camiseta y a este técnico crecieron hasta volverse insostenibles. Un entrenador que fue incapaz de ver los desastres tácticos que armaba y, lo que es peor, incapaz de manejar a un grupo que parece haberle soltado la mano definitivamente.

Del medio para arriba, el equipo fue “Deportivo Cuello”. La voluntad del delantero sacó muchos más puntos de los que este proceso merece tener. El desatino final de esta noche fue exponer a dos volantes como Perruzzi y Tripichio ante el buen pie de Sosa, Botta, Molina y Gutiérrez. Hasta el que no entiende nada de fútbol se daba cuenta de que los cuatro volantes de Defensa y Justicia iban a salir victoriosos de ese duelo desigual. El partido se desarrolló bajo esa lógica, con marcadores de punta en una noche para el olvido. Especialmente uno de ellos, sobre quien uno prefiere no pensar que le faltó voluntad, aunque el cuarto gol del Halcón lo pone dolorosamente en evidencia.

Dentro de la vergüenza, algo cambió: la aparición de Auzmendi. Jugar de nueve con Cuello y, caramba, hacer dos goles. Que San Lorenzo convierta por duplicado casi es noticia, pero que los haga su referente de área es una doble novedad. Sin embargo, no alcanzó. Defensa no tuvo piedad —o quizás sí la tuvo—, porque daba la sensación de que cada ataque profundo terminaba adentro del arco de un Ciclón entregado.

¿Qué le queda a San Lorenzo? Poco. Nadie cree que este ciclo pueda continuar; la decisión está en manos de un cuerpo técnico al que debemos estar agradecidos por el primer semestre y por meternos en la Sudamericana, por agarrar lo que ningún técnico quería, pero que este año no tuvo la claridad para seguir el camino iniciado. Tal vez las incorporaciones, algunas de ellas bajo sospecha, terminaron por minar la armonía del grupo. Por más que se hable de paz interna, estos jugadores hoy no pusieron la cara por su técnico. Fue una noche vergonzosa, de esas que recordaremos por mucho tiempo. Esperemos, al menos, que este sea el final de la caída.

VENGAN DE A UNO

ORLANDO GILL 1

No mostró seguridad y no salvó los desastres defensivos de sus compañeros. 

EZEQUIEL HERRERA 1

Es el primer culpable de la expulsión de Ladstatter por regalar esa pelota. Expuesto en cada retroceso y con una apatía preocupante en el cuarto gol.

JHOHAN ROMAÑA 4

Fue el mejor de una defensa espantosa.

GUZMÁN CORUJO 2

Lento y a destiempo. Nunca pudo anticipar a los delanteros de Defensa y sufrió el partido de principio a fin.

MATHÍAS DE RITIS 2

Sufrió el partido de punta a punta. Al minuto perdió en el medio con un solplido y vino el primer gol. El Halcón hizo un picnic por su banda y nunca encontró la marca.

FRANCISCO PERRUZZI 3

Superado numéricamente en el medio. No puede ser el dique de contención si lo mandan a la guerra con un escarbadientes. Su presente no ayuda. Hizo un penal de debutante.

NICOLÁS TRIPICHIO 5

Corrió mucho y recuperó poco. Quedó naufragando en un mediocampo donde siempre sobraban camisetas amarillas. Pero puso voluntad y no se quedó parado.

FACUNDO GULLI 2

Hay partidos que destrozan la moral de cualquiera, pero ya es hora de que sepa que no se pueden cometer tantos errores. Si no está dispuesto a seguir a su marca, debe plantearse si puede jugar en este club gigante.

LUCIANO VIETTO 4

Casi no pesó en la generación. Se lo vio falto de ritmo y muy desconectado de lo que pedía el partido en ofensiva.

AGUSTÍN LADSTATTER 2

Alguna que otra ráfaga aislada, pero el patadón que pegó para hacerse expulsar tapa cualquier intento que haya tenido.

ALEXIS CUELLO 5

El único que mantuvo la dignidad ofensiva. Obligó siempre y fue el socio que necesitaba el nueve, aunque predica en el desierto.

TEO RODRÍGUEZ PAGANO 5

Entró en un contexto de desmadre absoluto. Un centro suyo se desvió y fue a la cabeza de Auzmendi para convertirse en el primer gol.

GONZALO ABREGO 1

Entra vaya uno a saber porque.

RODRIGO AUZMENDI 7

La nota discordante de la noche. Hizo dos goles en una noche donde nada funcionaba y demostró que, cuando el equipo juega con 2 nueves en el área, el gol aparece.

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