UN PUNTO DE LA MANO DE LA CASUALIDAD

En el tercer debut de Rubén Darío Insúa en el banco azulgrana, el Ciclón volvió a dar muestras de un pragmatismo exasperante. Un planteo conservador, cinco en el fondo para defender casi todo el partido cerca de Devecchi y un zapatazo aislado del único distinto para conseguir un 1-1 mentiroso ante Independiente que deja las mismas dudas que el fin de ciclo anterior.

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Parece que el tiempo no pasa o que las recetas se repiten como si fueran infalibles. El regreso de Rubén Darío Insúa al banco de San Lorenzo trajo de vuelta esa escenografía conocida: línea de cinco, repliegue intensivo, ceder la iniciativa y el rezo como principal argumento ofensivo. En el Libertadores de América, el equipo volvió a jugar condicionado por el temor a perder antes que por la ambición de ir a buscar el partido.

El primer tiempo fue un monólogo de Independiente. Santiago Montiel hizo lo que quiso por la banda derecha y fue una pesadilla para Teo Rodríguez Pagano. Apenas a los 6 minutos, un centro de Montiel encontró la cabeza de Arrayago que sin marca cabeceó de pique al piso y venció las manos de Devecchi para el 1-0. A partir de ahí, San Lorenzo ofreció una versión apática, jugando sistemáticamente para atrás y sin capacidad de generar un pase entre líneas. Marcone, a pesar de su edad jugaba libre como suelen jugar los volantes centrales de cualquier equipo que enfrente Insua. Claro, ya no hay un Bareiro que haga el sacrificio y lo marque. El nacido en las inferiores del Ciclón, el Chimi Ávila se desesperaba por convertir su gol moviéndose por todo el ataque y ganó un par de veces de cabeza ante 3 centrales que miden 20 centímetros más que él. Arboleda le sacó el segundo a Abaldo cuando se iba la etapa y Devecchi evitó el gol olímpico de Montiel.  

Para la segunda etapa De Ritis reemplazó al vapuleado Teo y Herrera por el amonestado Perruzzi, pasando Tripichio al medio. Cuello era de lo poquito que al menos insinuaba intenciones ofensivas. A los 5 Arboleda se adelantó por el medio, y dio un certero pase a Farías, que se acomodó y de 20 metros la colgó en el arco de Rey que voló inútilmente. El equipo del Gallego llegó al empate casi sin intentarlo. El rojo quiso ganarlo, pero ya sin la superioridad de la primera parte, Montiel ya ganaba pocas, Ávila estaba con la pólvora mojada y Devecchi se mostraba seguro. San Lorenzo en ataque consiguió un tiro de esquina y Auzmendi fingió un rato largo un penal que no existió. Muy poco para un equipo que necesita ganar. 

Volvió Insua, volvió la línea de 5 y el poco apetito ofensivo. Con Perazzo se vio otra cosa, una lástima que este consejo de fútbol contratara un técnico que no llega con un proyecto para el fútbol de un club que necesita desesperadamente formar juveniles para engrosar sus escuálidas arcas. Esperemos que esta vez Insua “cuide a San Lorenzo en todos los ámbitos”

VENGAN DE A UNO

José Devecchi 6: Correcto. Tapó un gol olímpico a Montiel y se mostró seguro. Fea actitud de mandar en cana al pibe Teo.

Nicolás Tripichio 5: Poca firmeza por su carril y nulo aporte en ataque. Corrió más de lo que jugó. Mejoró en el segundo tiempo cuando pasó a jugar de volante y el quipo lo sintió.

Danilo Arboleda 5: Le pegó en la pierna un tiro de Abaldo y evitó la segunda caída. Bien saliendo con la pelota en los pies, un adelantamiento suyo culminó en el gol de Farías. 

Guzmán Corujo 4: Lento en los anticipos y abusó del pelotazo largo sin destino. Le cuesta horrores cuidar su espalda. le sacó el segundo del buche a Abaldo.

Emiliano Amor 3: Ganó muy poco de arriba en su área, sufre demasiado cuando le mueven la pelota por abajo. Lento para salir jugando.

Teo Rodríguez Pagano 2: Noche para el olvido. Santiago Montiel lo volvió loco en los 45 minutos que jugó. Perdió siempre el duelo individual y regaló su espalda de forma constante. Remplazado en el entretiempo.

Manuel Insaurralde 4: Corrió detrás de la pelota casi todo el partido. No contuvo el medio ni fue rueda de auxilio para los del fondo. Impreciso con la pelota. 

Ignacio Perruzzi 4: Condicionado desde temprano por una amarilla infantil. No dio contención ni distribución. Se quedó en el vestuario en el entretiempo.

FACUNDO FARÍAS 7: Juega a otra cosa en comparación con sus compañeros. Inventó el gol del empate con un remate formidable cuando el equipo no pateaba al arco. Le cometen faltas, pide la pelota y es el único que intenta algo distinto.

Alexis Cuello 4: Abandonado a su suerte en este esquema. Se debe autogenerar las jugadas si quiere participar.

Rodrigo Auzmendi 3: Luchó contra los centrales de Independiente en la soledad absoluta. Apenas tuvo un cabezazo desviado. Imposible destacar a un 9 cuando el equipo juega a 50 metros de la zona de gol.

Mathías De Ritis 5: Ingresó en el complemento por Rodríguez Pagano y acomodó la banda izquierda. Ganó y perdió, pero ya Montiel no fue dueño de la zona. 

Ezequiel Herrera 2: Entró tras el descanso para marcar la punta. Siempre mal parado, se pegó a Arboleda regalando su sector. Inexplicable.

Alan Salas s/c: Entró por Cuello aunque juega en la posición de Auzmendi. No pudo hacer mucho porque este equipo ataca poco.

Juan Rattalino (-): Entró a falta de diez minutos por Insaurralde. Pocas intervenciones para calificar.

DT – Rubén Darío Insúa : Un planteo inicial alarmante. La línea de cinco y el exceso de precauciones regalaron el primer tiempo. Corrigió con los cambios en el entretiempo para equiparar la marca en las bandas, pero la propuesta colectiva sigue siendo extremadamente pobre y depende exclusivamente de destellos individuales. Preocupante que siga dejando libre al 5 rival. 

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