En un nuevo despropósito futbolístico San Lorenzo perdió el partido que no debía perder. Huracán con muy poco aprovechó el caos en el que está convertido el club para romper una racha de 25 años sin triunfos. El pueblo cuervo llenó el Bidegain para ser testigo del triste papel que representan este desorientado técnico y el miedo escénico que tiene la mayoría de los jugadores de este plantel.

Si una cosa había hecho bien la dirigencia anterior, fue contratar al profesor Álvarez, en un gran acierto del Pitu Barrientos, que manejó el fútbol bastante bien. Lamentablemente, no se quedó. Todos los candidatos dijeron que iban a mantener al profesor Álvarez, pero los ganadores no cumplieron, porque en el fondo no lo querían. Y esta dirigencia, llegado el momento cuando el profesor quiso hacer cirugía mayor, no se lo permitieron. ¿Por qué no se lo permitieron? Porque Pascual Lezcano se opuso. Y aquel candidato que dijo que el fútbol no iba a estar en manos de los representantes, eligió matar al proyecto serio, donde San Lorenzo iba a jugar con los juveniles y algún refuerzo, para quedarse sin futuro, sin nada. Ir a buscar a Muniaín y luego descubrir que no puede dirigir por los papeles, más tarde tirar la moneda entre 2 que no deben dirigir más a un grande y quedarse con un técnico que a todas luces no está a la altura de San Lorenzo. Un técnico al que nunca le fue bien en casi ningún lado, un técnico que se fue en medio de insultos en su primer ciclo. Un técnico que logró lo impensado, perder de local con los nietos.
¿Podemos hablar del partido? Podemos. Pero no es significativo, porque cuando un equipo carece de ideas, de planteo y de ejecutantes, es difícil que llegue a algo. El club, desde que asumió esta dirigencia, improvisa. El técnico improvisa y el plantel improvisa, haciendo que San Lorenzo sea un cúmulo de improvisaciones y eso queda demostrado en cada partido. Un técnico que gana un partido y cambia cinco jugadores, al siguiente cambia cuatro más. Y los jugadores que entran no tienen rodaje futbolístico, no juegan hace meses, no están físicamente a la altura. Y los que jugaron bien, como Alasia, ni al banco van. Este desconcierto, este despropósito que propone este cuerpo técnico hace que uno sepa que este es el fin de su ciclo. Independientemente de que siga dirigiendo algunos partidos más, el ciclo se terminó. La gente no tiene más paciencia. Pasaron muchos años para que Gorosito vuelva a dirigir San Lorenzo. Muchos años y muchos se olvidaron del desastre que había hecho en su primera etapa. Hoy San Lorenzo pierde por un cúmulo de circunstancias. No pierde por el árbitro a pesar de lo mal que dirigió Herrera. No pierde porque Galíndez le haya tapado a Auzmendi la única jugada de gol de toda la primera etapa. No pierde por los errores puntuales. No pierde por las virtudes del rival. Pierde porque es una improvisación constante. Pierde porque el arquero se hace echar. Pierde porque la mayoría juega en puntas de pie como si fuera un partido de solteros contra casados y no una final. Pierde porque el rival entendió que estaba jugando un clásico. Pierde porque no son capaces de pegar una patada para marcar la cancha. Pierde porque no tienen sangre. Tienen miedo, se achican en todas las difíciles. Había que hacer cirugía mayor y eligieron a Pascual Lezcano más un técnico que ponga a sus jugadores.
El sábado que viene hay que enfrentar a Unión, para colmo de local. No va a haber la gente que hubo hoy en el estadio. O sea, que el miedo escénico no tiene que pesar tanto. El técnico va a trabajar una semana más, va a seguir improvisando, va a poner, sacar, sin saber lo que quiere. Pide tiempo para que los jugadores se pongan bien físicamete y adquieran rodaje y luego se conozcan con el resto, en un par de meses seguramente entenderán la idea de juego del técnico, en un par de meses se perderán 7 u 8 partidos, pero como dijo hoy “Yo avisé que necesitaba tiempo”. Los dirigentes seguirán con sus cosas y la gente… qué hará el pueblo cuervo?
VENGAN DE A UNO
Orlando Gill 2
Casi sin responsabilidad en los goles, pero dejar al equipo con diez hombres en un clásico por una expulsión absurda, y si se va a hacer expulsar que no le salga gratis al rival. Este equipo difícilmente hubiera podido remontar el partido, pero rompió cualquier posibilidad de reacción.
Nicolás Blanco 6
Se mostró siempre como salida, aunque Amor prefería tirarla a cualquier lado en lugar de jugar con él. Una lástima que debutara en este presente. Salió sacrificado cuando hubo que reestructurar el equipo tras la roja del arquero.
Emiliano Amor 3
Trató de empujar y ordenar una defensa que fue pura improvisación. Ganó algún duelo aéreo en el área propia, pero estuvo desbordado por el desorden general de la línea de cinco.
Danilo Arboleda 6
El mejor del equipo, poniendo todo, encimando, cortando, saliendo lejos a ganar. En el final fue partícipe necesario para evitar la goleada.
Alejo Córdoba 2
Queda marcado en los dos goles, en el primero por no meter la cabeza y en el segundo porque le ganaron la espalda. Terminó de 4 improvisado.
Mathías De Ritis 3
Condicionado por la amarilla al minuto de juego, trató de ser importante hacia adelante y casi nunca lo logró. Salió en el entretiempo.
Nicolás Tripichio 4
Corrió mucho pero casi siempre mal, corroído por el desorden generalizado. Intentó multiplicarse para cubrir huecos, pero sin claridad con la pelota. Hoy no pareció el capitán.
Martín Río 2
Sufrió la falta de rodaje futbolístico y el ritmo del partido lo superó en el medio. No logró contención ni distribución. Se fue reemplazado rápido en la segunda mitad. Otro desacierto de Gorosito que mete jugadores que no pueden jugar.
Facundo Gulli 3
Inconexo y sin peso en la generación. Tuvo algún acierto, pero poco productivo. Quedó marcado por perder tontamente la pelota en el primer gol.
Alexis Cuello 3
Totalmente aislado del circuito de juego. Peleó más de lo que jugó contra los centrales rivales, corriendo tras pelotazos intrascendentes y sin chances claras de gol. La que tuvo (aunque no valía) la definió horrible.
Rodrigo Auzmendi 2
Desconectado y atado a la falta de ideas del equipo. Tuvo una al principio que le sacó el arquero y un cabezazo al final que salió apenas desviado. No aguantó el balón para que la línea de volantes se sume al ataque.
Teo Rodríguez Pagano 5
Ingresó en el entretiempo por De Ritis. Trató de darle algo más de orden a la banda, y estuvo activo en llevar la pelota y tirar centros. Fue de los pocos que arrimaron algo de peligro.
Juan Cruz Rattalino 3
Entró a los pocos minutos del complemento para intentar darle piernas al mediocampo. Regaló dos contras, una fue el segundo gol, y no estuvo fino con la pelota detenida.
Gustavo del Prete 4
Sumó minutos. Tuvo poca participación y no gravitó en el área rival. Se le nota demasiado la falta de fútbol.
José Devecchi 6
Tuvo que ingresar de urgencia por la expulsión de Gill. Le descolgó del ángulo un muy buen remate de Bisanz.

