En Córdoba el equipo de Damián Ayude intentó tener orden defensivo para traerse un empate frente a Talleres. Si bien la actitud mostró un leve signo de vitalidad, el planteo solitario en ataque y la falta de ambición dejan sabor a poco. El Ciclón sigue buscando una identidad que todavía parece estar lejos de concretarse.

El empate sin goles en el Kempes dejó sensaciones encontradas para el hincha de San Lorenzo. No recibió goles, en una noche donde llovieron centros y se perdió casi siempre por arriba; por otro, queda esa inquietud persistente sobre la lectura de un cuerpo técnico que no parece encontrar como atacar con juego. Hay una cautela excesiva. Damián Ayude dispuso un esquema donde el sacrificio fue la regla, pero la creación terminó siendo la excepción.
Desde la dolorosa derrota frente a Huracán, el plantel carga con una mochila que solo se vacía con victorias y, sobre todo, con una entrega que no deje lugar a dudas. En Córdoba hubo una mejora en la predisposición, un equipo más compacto y menos propenso al error infantil, pero la deuda con la gente sigue vigente. No alcanza con “no perder” cuando la historia y el presente exigen un protagonismo que San Lorenzo hoy entrega demasiado rápido. Tuvo sus chances, al minuto el pibe Ladstatter se cerró desde la derecha y probó al arquero Herrera, que despejó al córner. Un saque largo de Gill para Cuello que ganó, se metió en el área y se enredó con la pelota y un error defensivo que dejó a Gulli de cara al arco, pero remató a las manos del arquero, que dio rebote que cayó en Reali, que disparó ya con Herrera encima y contuvo. Poco, muy poco. Talleres tuvo las suyas, tuvo la pelota, el medio, pero falló a la hora de definir, pero fue más que el Ciclón, a pesar de lo limitado de su juego.
El pecado más evidente sigue siendo la soledad de Alexis Cuello. Resulta difícil de explicar cómo, a pesar de que los antecedentes recientes demuestran que el equipo lastima de verdad cuando suma gente en los últimos metros, Ayude insiste con un esquema que deja a Cuello peleando contra el mundo. San Lorenzo encuentra el gol cuando se atreve a juntar dos delanteros, cuando rompe la rigidez del dibujo táctico para buscar el arco de enfrente. Sin embargo, en la Docta, esa audacia brilló por su ausencia hasta que el partido ya pedía la hora.
San Lorenzo no puede permitirse ser su propio obstáculo. Se rescató un punto, es cierto, y en otro contexto se valoraría más. Pero hoy, con el recuerdo fresco de las cuentas pendientes, el equipo de Ayude necesita entender que el orden es el piso, no el techo. El camino hacia la reconciliación con el hincha no se construye solo con empates inteligentes, sino con la convicción de que somos San Lorenzo.
VENGAN DE A UNO
- Orlando Gill 6
Cumplió. Se mostró seguro, excepto en el tiro lejano de Ortegosa, que se le escurrió por abajo del cuerpo. Un buen saque con los pies para Cuello casi se convierte en gol. - Ezequiel Herrera 4
Ganó y perdió casi por igual, aunque se lo vio contenido para pasar al ataque. - Jhohan Romaña 7
Un tiempista. Ganó de arriba y de abajo, transmitiendo esa prepotencia física que el equipo necesita. - Gastón Hernández 7
Su salvada en la línea es un resumen de lo que es hoy: el que siempre apaga el incendio cuando el resto no llega. Buen partido - Mathías De Ritis 3
Pareció otro jugador comparado con sus partidos anteriores, hizo prácticamente todo mal, su marca cabeceó 2 veces, sus pases eran a nadie y perdió en casi todos los mano a mano. - Nicolás Tripichio 6
El que más entendió el partido. Cortó, distribuyó con criterio cuando pudo y trató de darle sentido a un medio campo muy congestionado. Igual erró algunos pases. - Gonzalo Abrego 2
Sigue sin encontrar su lugar. No parece tener en claro que hacer. Le robó un cabezazo en ataque al Tonga. Todo mal. - Mauricio Cardillo 3
Otro que no se sabe de que juega, tiene actitud, pero no alcanza. - Agustín Ladstatter 4
rrancó 5 minutos bien pero después poco y nada. Se perdió en la fricción y no pudo generar el desequilibrio que se espera de él. - Luciano Vietto 4
Pinceladas de su jerarquía. Cada vez que la pelota pasa por él, el equipo respira, pero está demasiado lejos del área rival. - Alexis Cuello (6)
Hizo lo que pudo. Peleó solo contra toda la defensa cordobesa; es injusto pedirle más cuando el sistema lo deja aislado.
ENTRARON
- Matías Reali 5
Mejoró al equipo, y mejoró él. Intentó sin suerte. - Gregorio Rodríguez 4
Trató de entretener la pelota por la derecha y no mucho más. - Facundo Gulli s/c
Tuvo la más clara y no supo resolverla. Entró bien. - Francisco Perruzzi s/c
Pocos minutos

