Tras la declaración de acefalía, la Asamblea de Representantes eligió una Comisión Directiva Transitoria y fijó el calendario electoral: el sábado 30 de mayo de 2026 el socio vuelve a decidir en las urnas.

En San Lorenzo, cuando el club se desordena arriba, el fútbol lo siente abajo. Por eso, en medio de la tormenta institucional, llegó una definición que era inevitable: cambio de autoridades, conducción provisoria y una fecha concreta para votar.
La Asamblea de Representantes se reunió en el Pedro Bidegain y, con votación nominal, resolvió dos cosas que el cuervo viene pidiendo hace rato: ordenar la conducción y ponerle fecha al regreso de las urnas.
Datos clave
- Asamblea: 22 de diciembre de 2025, en el Estadio Pedro Bidegain (79 asambleístas).
- Elecciones extraordinarias: sábado 30 de mayo de 2026 (la fecha se aprobó por 43 votos).
- Presidente transitorio: Sergio Gabriel Costantino.
- Vicepresidencias: Valeria Leonor Carta Moglietta (1ra) y Marcelo Pablo Vázquez (2do).
- Representación en AFA: Costantino y Vázquez.
- Alcance del mandato: la Transitoria gobierna hasta mayo; las autoridades electas tendrán
mandato hasta fines de 2027.
Qué se votó y por qué era necesario
El primer punto fue la acefalía, disparada por la renuncia de la mayoría de la Comisión Directiva. Con ese escenario, la Asamblea tomó nota de las dimisiones y activó el mecanismo
estatutario para evitar que el club quede a la deriva. En el Bidegain participaron 79 asambleístas en una jornada clave para el futuro inmediato.
En esa misma sesión se fijó el acto eleccionario: sábado 30 de mayo de 2026. La moción se impuso por 43 votos, por encima de otras alternativas que estiraban el calendario o proponían adelantarlo aún más.
Después se eligió el gobierno provisorio: una Comisión Directiva Transitoria de 20 miembros que tendrá la responsabilidad de sostener el día a día del club hasta las elecciones.
Las nuevas autoridades: quiénes conducen hasta mayo
La Comisión Directiva Transitoria quedó encabezada por Sergio Gabriel Costantino como presidente, Valeria Leonor Carta Moglietta como vicepresidenta primera y Marcelo Pablo Vázquez como vicepresidente segundo. La lista que llevó a Costantino a la presidencia transitoria se impuso con 35 votos, por encima
de la encabezada por Matías Lammens (31). Hubo abstenciones y otras propuestas que no lograron reunir apoyo significativo. Una foto de época: San Lorenzo discutido y tensionado, pero obligado a decidir para no seguir cayendo. Lo importante, ahora, no es la rosca de la noche de la Asamblea. Lo importante es el día
siguiente. Y el día siguiente, en San Lorenzo, suele ser el más difícil.
Primeras definiciones de la transición
Con el nuevo organigrama, la Transitoria distribuyó cargos y empezó a tratar temas operativos para que el club funcione. Entre los principales: Martín Ariel Saiz quedó como secretario, Enrique Gustavo Ronzoni como tesorero y Christian Ariel Evangelista como intendente. También se confirmó la representación ante AFA: Costantino y Vázquez serán los delegados. Y se avanzó con cuestiones sensibles como abonos, poderes administrativos y judiciales, y distintos estados de situación sobre temas neurálgicos que -según se informó- se comunicarán a socios y socias.
Que quede claro: esto no es un premio para nadie. Es un mandato de emergencia. San Lorenzo no necesita marketing: necesita administración seria, información clara y decisiones que se sostengan con hechos.
Lo que viene: elecciones y un piso mínimo de normalidad
El 30 de mayo de 2026 no es una fecha más: es el día en que el club puede recuperar legitimidad. Las autoridades que surjan de esa elección tendrán mandato hasta fines de 2027, y deberán hacerse cargo de todo lo que hoy está roto. De acá a mayo, el objetivo es uno solo: normalizar. Sin maniobras, sin atajos y sin sorpresas
permanentes. Padrones en regla, reglas claras, cronograma público y garantías para que el socio vote sin sospechas. Porque si algo quedó demostrado en estos meses es que San Lorenzo lo sostiene su gente. La política pasa; el club queda. Y el club, si quiere volver a caminar, tiene que empezar por lo básico: que el socio decida.
En un club grande, la transición no se aplaude: se controla. Y la salida, como siempre, es con urnas.

